miércoles, 15 de octubre de 2008

El pan del sudor de tu frente





Y se dijo: “Ganaras el pan, con el sudor de tu frente”, el trabajo a veces se ve como un esfuerzo que uno hace para obtener algo, estamos destinados a trabajar, he tratado de aprender dentro de los trabajos, sacar el mejor provecho, sobre todo disfrutar, que es lo que hago en el trabajo de ahora, quizás porque no tengo muchas responsabilidades, pero busco que con lo que obtenga de mi trabajo, suplir mis necesidades básicas y tener una vida tranquila en esta oportunidad contaré acerca de mi experiencia laboral.

Fui muy bueno en el colegio, pero no solo eso, además me gustaba ayudar a mis compañeros en las tareas, no con trampas, enseñándoles, me gustaba hacerlo, por lo que mis primeras experiencias laborales, estuvieron orientadas en el área educativa, llegué a una academia pre-universitaria, con una semi-beca, estando en quinto de media, para verano, postule pero no ingrese, el director de esta academia, me llamo me hizo una propuesta, de continuar estudiando en la academia, pero además podía dictar asesorías en la tarde, incluso hubo una propuesta de pagarme el examen de admisión para en una universidad que no era de mi interés, termine por aceptar la propuesta, porque era lo que quería en la vida, independencia económica en mis estudios respecto de mis padres.

Lamentablemente el director no cumplió su palabra, me retiro de la academia, por un problema que surgió, no me pago el examen de admisión, me lamente de la situación, pero luego tome la decisión de emplear mi experiencia como profesor, por lo que de manera independiente, empecé a enseñar, como profesor particular, salía mas, conocí muchos lugares, conocí mucha personas y gané cierta experiencia para lo que mas adelante intente el área de ventas, de diferentes empresas desconocidas, vendiendo desde líneas telefónicas hasta cursos de inglés.

Pero se dio mi gran oportunidad de mi experiencia en educación, en un colegio pre-universitario, sería tutor de alumnos de tercer año de media, fue la mejor y la peor experiencia de mi vida, aprendí mas de los alumnos que ellos de mi, inevitablemente hubo tuve que revivir mi etapa en la educación media, tuve que romper mis lazos con el pasado, superar ciertos traumas de aceptación, salí cambiado de esa experiencia laboral.

Hasta llegar a la etapa actual, volví intentar ventas, esta vez el área de Telemarketing, algo que me gusto, pasé por algunas empresas de este rubro, era bueno, pero en la primera, en la cual tenían un pequeño equipo de esta área, decidí volver, ahora tenga la oportunidad de crecer en ese lugar, ahora soy jefe de grupo, me encargo de la parte operativa, pero mis miras son la parte administrativa, crecer laboralmente ese lugar, quedarme el tiempo que se disponga.

¿Estar en la Universidad es una cosa de locos o monos?





Siempre fui el primer puesto en mi salón, en mi colegio, bueno en todas las materias, pésima caligrafía pero era bueno en matemáticas, se esperaba que fuera ingeniero, y por algunas casualidades que mostraban que era bueno en computación, se me dijo que sería buen Ingeniero de Sistemas, me la creí, hasta me dijeron la universidad, Universidad Nacional de Ingeniería - UNI, pero el destino me llevó a otro lado, la universidad que comentaron era pública, yo no sabia de diferencias con las privadas, pero fue donde puse mi meta y mis sueños.

Una academia pre-universitaria compro mi sueño, me ofrecieron pagarme el examen de admisión si cumplía con sus peticiones, ingresar en primer puesto en mi carrera, en otra universidad, una privada, que quedaba al frente de esta academia, la universidad elegida, la Pontificia Universidad Católica del Perú, (la mencionare como la Católica), universidad que años después me enteré de que muchos famosos políticos o escritores, habían pertenecido a tan prestigiosa institución, acepté porque ya había postulado y no había ingresado a la universidad que yo quería, el resultado me lo esperaba, por problemas personales que tenía, mas pensaba en ellos que ingresar, acepté por que quería independencia económica respecto de mis estudios de mis padres.

Pero al final, esta academia no me cumplió, por un problema que se presentó, eso me hizo pensar mucho acerca del mundo adulto, que hasta esos momentos me había decepcionado, busque la forma de enfrentar este problema, de trabajar de manera independiente, no depender de mis padres para juntar el dinero, volver a postular a la universidad que yo quería, pero otra vez mis planes fueron alterados, cuando junte el dinero, el examen de admisión de la universidad que yo quería había pasado, pero una amiga me habló de la Católica, me hablo de la ayuda que brindaban a chicos que habían tenido un alto rendimiento académico en el colegio pero que carecían de recursos económicos, yo definitivamente encajaba en ese perfil, brindaban préstamos universitarios, no lo dude, hice el trámite, ingresé, obtuve el préstamo.

Los primeros ciclos de Estudios Generales, fueron muy buenos, no hubo problemas con las notas, no hubo problemas de discriminación ni por mi color de piel o mi condición social, como algunos mencionaban, las dudas vinieron de otro lado, empezaba a gustarme la literatura, no solo devorarme los libros, sino escribir, pero en verdad, eran otro tipo de duda, dudas existenciales, quizás me faltaba algo de madurez emocional, algunos nos volvemos filosóficos en esos tiempos universitarios, a pesar de que terminamos dando contra las narices, no terminamos siendo Isaac Newton o Leonardo Da Vinci, algunos optan por tocar en grupos de rock, así nacieron muchos de los grupos locales en mi país, mi ánimo tampoco era hacer lucha social, era encontrarme a mi mismo, saber quien soy, cual era mi camino.

Conocí mucha gente, algunos cuadriculados, que no salían del estereotipo de los futuros ingenieros, mas me gustaba la gente outgoing o underground, la gente solitaria, o la gente que no encajaba, en el fondo, me sentía así, me sentía un paria, un lobo estepario, a pesar de estar rodeado de mucha gente, me sentía inmensamente solo, a pesar de acercarme a mucha gente, realmente me estaba alejando de todo, empecé a jalar cursos, me importaba poco, la producción literaria aumento en esa época, era como escape de la realidad, no usaba drogas, no consumía alcohol aun, después otra vías para escapar.

Perdí el préstamo, gane amistades, empecé a trabajar, pasé a facultad, me quejaba que en los primeros ciclos no llevaba nada acerca de la carrera, las quejas cesaron, tenía miedo de que no definir mi situación respecto a la carrera, si la dejaría por otra, pero decidí continuar con esta, la producción literaria disminuyo, me volví un estudiante universitario, siento que en el fondo era infeliz, los trabajos aumentaron, el tiempo faltaba, conocí el stress, los trabajos grupales eran mi parte débil, no tuve mucha suerte en ello, todo se volvió frustrante y odioso, habrán caras y nombres que nunca olvidaré de esta época, salones y pabellones, volvía refugiarme en la literatura, mis lugares preferidos eran las cafeterías, la universidad se volvió mi segunda casa, pero al final fue mi cárcel.

Deje varios ciclos sin matricularme, a veces volvía y a veces no, a veces me sentía libre, a veces no, recibí muchos consejos de amigos y de los que no lo eran, solo eran entrometidos opinando de algo que no les compete, es que así son los estudiantes universitarios de la Católica, siempre tienen algo que decir, mi último ciclo fue el mejor y el peor, me empieza a gustar esta frase, disfrute de muchos libros, de muchas películas en la Sala de Audiovisuales de la Biblioteca Centra de la Católica, hasta que jale todos los cursos de ese ciclo, salí eliminado de la universidad, aunque no era la primera vez, hice el trámite de cuarta matrícula, por haber jalado un curso por tercera vez, el decano de la Facultad de Ciencias e Ingeniería, de esa época no me la acepto, era conocido mío, trabaje en un proyecto con él, había sido mi jefe, había sido su practicante esperaba un poco mas de simpatía, nos dejo una tarea de leer libros y hacer un plan de vida, algo que me parecía necio, no lo hice, esperé un tiempo, pedí una cita, en una conversación me aprobó el trámite.

Libre de ese trámite, libre de la universidad, porque así sentí, no se si compararme con un presidiario que sale del Penal de Lurigancho, quien lo esperaría afuera, a mi no me esperaba nadie, tenía que enfrentarme al que dirán, a buscar trabajo, a ser subempleado, con estudios inconclusos, el futuro no se veía prometedor, pero decidí arriesgarme, ahora solo tengo bellos, amargos y agridulces recuerdos de esos tiempos universitarios, aun hay un papel que me permitiría volver, pero en estos momentos no quiero pensar en ello, me lo quiero tomar con calma, esta vez no quiero tomar decisiones apresuradas.

El mejor alumno






En el colegio era el mejor alumno del salón, ocupaba el primer puesto, pero que significaba eso, pues que era obediente, seguía las reglas, tenía buena memoria, era bueno en matemáticas, era buen compañero o trataba de serlo, para ser aceptado, la primaria fue fácil, pero la media, los primeros años fueron difíciles, era el más odiado del salón, pues era el delegado, acusaba, delataba, sancionaba, era todo un autoritario en potencia, creo que allí conocí el stress y el miedo, pues estaba rodeado de delincuentes en potencia.

El Tercer Año, mejoraron las cosas, no fui mas delegado, me dedique a ser mas compañero, ser uno mas, tenía ya un amigo, Miguel Ángel Delgado Aquino, un tipo de perfil bajo, pero en el fondo tenía alma de bravucón, un solitario también, hacíamos buena dupla, pues no nos gustaba tener un grupo, a pesar de que conocimos muchas personas a los años restantes en el colegio, incluso él fue pareja de una muchacha que estudio conmigo en la primaria, que me molestaban con ella en esas épocas, que fue mi mejor amiga, pero con el tiempo esas historias quedaron en el pasado, pues su memoria quizás es ingrata, se caso, se olvido de invitarme, a pesar de que otros amigos la frecuentaban, termino por echarlos un día de su casa, por estar muy ocupada.

El Cuarto Año, uno de los mayores recuerdos que tengo una discusión con mi mejor amigo, le pedí me ayudará a recuperar un libro que lo tenía un compañero, que debe temor enfrentar, temía no me devolviera el libro, mi mejor amigo tan leal como perro, me trajo el libro, pero no me lo quería devolver, porque quería usarlo, le reclamé, me amenazo, me arrincono contra la pared, no quedo otra que responder de manera vil y escupirle en la cara, esperaba un golpe de su parte, pero él me acuso con la profesora de turno, la profesora volteo a mirarme, no le creyó, molesto Miguel tiro el libro en el piso, lo tomé y me fui a nuestro sitio.

Para Quinto, era el más popular del salón, todos iban a mi casa, a veces se hacían pequeñas reuniones, era alcahuete de algunas parejas, ese año entro un vecino mío, termino mi quinto conmigo, los primeros días lo acompañe pero después me volví a mi sitio, creo que se sintió traicionado, pero ya tenía mi compañero de sitio, era mi salón, era mi colegio, había estado 11 años allí, era lo máximo, ese año Miguel, decidió que me cambiara de sitio, por que mis compañeros decían que él aprobaba los cursos porque yo le ayudaba, acepté para que él demostrará que no era así, no lo extrañe, a pesar que no pude crear una relación con mi nuevo compañero de carpeta, que incluso le jugué una broma cruel con una carta haciendo pesar por una chica, tantas bromas hice en el colegio, que tan solo recordar se me retuerce algo en el corazón, pero debo dejar todo atrás, como ese día final del año, donde perdí el primer puesto, con la advertencia de un profesor particular que me advirtió que eso pasaría, un profesor que me jalo en un curso, problema que se pudo arreglar, ya nada me importaba ese año, muchas cosas cambiaron para Quinto Año de Media, el colegio no fue nada, con todo lo que tuve que enfrentar y conocer fuera del Colegio, a veces quise volver y retroceder, terminar como profesor allí, sin importarme el sueldo, a veces aun tengo esos sueños.

¡Que bonita Vecindad!






Yo no elegía la vecindad que iba a vivir, eso lo eligieron mis padres, hace 36 años antes de concebirme, mi madre vivía un poco más, en otro departamento, de la Quinta San Francisco de Asís, con 24 departamentos, divididos en 2 pisos, con 6 escalares, ubicada en la cuadra 9 del Jirón Cuzco, en el Distrito del Callao, en la Provincia Constitucional del Callao, antes una zona tranquila no residencial, pero tranquila, donde el lechero, estilo el chavo, podía dejarte la botella de la leche en tu puerta, ahora ni el pan nos dejan, porque viene otro y se lo lleva.

Aunque la delincuencia siempre ha existido, pero no tanto como ahora, el Callao ahora tiene una fama pésima a pesar de que trato de mejorarlo frente a mis amigos, para que vengan a visitarme, pero si hay un recuerdo de un cine que había antes en El famoso Obelisco de mi vecindario, mi padre era fanático del cine, siempre nos llevaba, de pronto saliendo, un delincuente dispara a otro, mi padre coloca nuestros rostros en su abdomen, para que el delincuente no se sienta reconocido, mi hermana tiene mas detalles de ese recuerdo yo lo tengo olvidado.

Pero que mas puedo decidir de mi linda vecindad, siempre presente el chisme, el raje y la fijonería, como el día que asaltaron mi casa, las vecinas querían ver más como teníamos mi casa en vez de preocuparse por lo que había pasado, deje mi hogar en manos de esas mujeres, que a puesto aprovecharon en llevarse algo que los ladrones no notaron.

Tuve muchos vecinos, amigos, que mi poca memoria, no se si los he de mencionar a todos, a mi primer mejor amigo Gabriel, a mi primer mejor enemigo Alex, siempre tenía el problema que las hermanas menores de mis amigos se terminaban enamorándome de mi, felizmente uno de mis últimos amigos tenía hermanos mas no hermanas, tenía también vecinas, pero nunca paso nada con ellas, ni siquiera el primer amor, era un poco zanahoria para eso, pero mis vecinitas, creo que eran mas listas, que después de me entere de historias no apropiadas para contar, para edad tan inocente, quizás el mismo lugar o el calor del verano, la llevaron a cometer tales travesuras, lo dejaremos como besos en la oscuridad en las escaleras.

Teníamos vecinos de todo tipo, el típico viejo renegón, que no le gustaba que la pelota chocará su puerta, le llamábamos el Padre de la Vega, de padre no tenía nada, me di cuenta que era un viejo mañoso, usaba un bastón, tenía un problema en la cadera, él era como la bruja del 71, todos le temían, pero si teníamos nuestra bruja, apodada cariñosamente como “Meche”, con su maquillaje estrafalario estilo egipcio, siempre vestía de negro, con su perro chusco negro bautizado como “Duque”, algunos decían que había hecho pacto con el diablo, para que el bendito perro no muriera, de adulto recién me di cuenta de la mentira.

Había una familia al frente del departamento del Padre de la Vega, un hombre alcoholico, su mujer y varios de sus hijos, tenía un perro, un doberman, que soltaban para espantar a los niños, había un muchacho sádico llamado David, que se divertía molestando a los niños, pobre chico todo lo que habría de sufrir en esa casa, para tener ese comportamiento.

En la casa del fondo vivía la familia que se creía adinerada y la mas blanca de la vecindad, la familia Palomino, el padre, la madre y sus cuatro hijas mujeres, la mayor, la Señorita Ana, siempre interesada, siempre detrás del dinero, ahora detrás de los hombres casados con tarjeta de crédito, la siguiente la Señorita Carla, la mas agestada, no se si ahombrada, por allí dicen que tuvo una historia de amor con un primo, pero después no se le conoció pareja, quizás se creía muy blanca para la gente del Callao, mis amigos le llamaban la agente Scully por una serie de televisión, la Señorita Paola, creo que la mas coqueta, y bandida de todas las hermanas, pero me guardo mi opinión, porque no tuve nada con ella, finalmente la menor, la Señorita Carmela, la mas consentida, engreída y aniñada de todas, tuve mis enfrentamientos con ella, a pesar de que me pedían ayuda para las tareas, nunca olvidaré a esta familia, que se sentían tan indignos de vivir en ese lugar, se mudaron al fina, pero sigue en el mismo distrito, no tan lejos de la vecindad.

También habían familias que representaban la pobreza, como una señorona gorda, con varios hijos, el mayor, no recuerdo su nombre, ahora es un drogadicto anónimo por las calles, Milton, le seguía creo que trabaja en SLIMP, Cristy, la mujercita que parecía hombre en el comportamiento al estar rodeada de tantos hombres me imagino termino comportándose como uno, y finalmente Cristian, que sufría de retardo mental, cuando se escapaba era feliz, todos corrían detrás de él, para devolverla a la casa.

Han pasado otros vecinos, otras familias, incluso una tía y sus cinco hijos, también fueron mis vecinos, pero me aburriría y me cansaría de contarles, algunos han mandado a sus familiares a vivir por aquí, no se si por venganza o por que realmente les gusto vivir aquí.

Ellos, Ustedes y Nosotros




Todas las familias felices son iguales,
pero las infelices son infelices a su modo.
Tolstoi


Llego el momento de hablarles de mi familia, no se si hablarles de mi abuelo paterno que parecía un japonés y mi abuela paterna que era gorda y morena, que los hermanos de mis papa, son tan extraños como él, también tuvo hermanastros, no se mucho de mis primos de esa familia, o hablarles de mi abuelo materno que le decían “El Machazo”, no se si por si valentía o por como usaba el machete, o por la resistencia al aguardiente, que lo llevo a la muerte en la vejez, o de mi abuela materna, que es mas terca que una mula, con sus seis hijos, hablarles de todos mis tíos y tías, hermanos de mi madre, contarles sus historias, hablarles de mis primos, de los que se casaron y no, de mis sobrinos, nietos y bisnietos de mi abuela materna, pero creo que solo les hablaré de mi familia nuclear.

Tengo un padre, un niño grande, que sufrió la pobreza en un barrio pobre en el Callao, no se si fue siempre pobre, se vino de Trujillo, sus padres se separaron, mi abuelo hizo lo que quiso aquí en la ciudad, trajo a los varones a sufrir por estos lares, o quizás para formarles carácter, no puedo odiar a mi abuelo, tanto como lo odio su hijo, por hacer de mi padre lo que es, yo también lo odie a él, como en una cadena, quizás él busco ser odiado para seguir la cadena porque no conocía otra forma de ser, pero ahora somos amigos, yo lo entiendo, lo he aprendido a querer, con sus defectos y manías, confía en mi, tanto como yo en mi mamá, bueno nada es perfecto en una relación de padre a hijo.

Tengo una madre, tan terca como su madre, osea mi abuela, nuestra relación es indescriptible, aun no puedo cortar el cordón umbilical que me une a ella, hasta económicamente, a veces me he intentado ahorcar con él, nuestra relación ha pasado por muchas etapas, le amo, le odio, con ella ha pasado de todo, bueno todo lo que debe pasar por una relación sana de madre e hijo, o hasta disfuncional, soy de ella, como ella es de mi, sin llegar a ser amantes, la relación es muy fuerte para romperla y poder alzar vuelo, la estoy empezando a valorar y a respetar, mi mejor amiga y mi mejor enemiga, hablamos, discutimos, compartimos, le he dejado de hablar, la he herido, hoy pago las consecuencias de mis actos, hay resentimientos y obstáculos que hemos de limar, pero es mi mayor ejemplo de trabajo, empeño, emprendedurismo y perseverancia.

Tengo una hermana, que dejo el hogar hace tiempo, la tengo que mencionar, a pesar de que no forma parte del hogar y de la familia nuclear, tiene el espacio en nuestros corazones, esta en mis recuerdos, fui su confidente, la envidiaba, era celoso de ella, lo curioso que es el mismo sentimiento que sentía ella por mi, me repite que me admira que soy su ídolo, que admira la sabiduría que poseo, que no reconozco en mi, me gustaría verme a través de sus ojos, es una criatura necesitada de amor, se parece a mi papá, mientras que yo me estoy volviendo como mi madre, me estoy volviendo un adulto diferente a ellos, mi hermana, me hizo tío, de una niña maravillosa, tan hábil como yo en el colegio, ella forma parte de la familia cuando se extiende sus ramificaciones mas cercanas, en las últimas reuniones incluimos hasta a mi cuñado, que tratamos de incluirlo como parte de esta extraña, disfuncional y peculiar familia, mi familia.

Tres Meses




Hace algunos días me dije que volvería a escribir, habrán sido un par de días, pero en mi vida han pasado muchas mas cosas, como para resumirla en tres días, en tres semanas, en tres meses, o tres años, me quedo en tres meses, estos últimos tres meses si que han sido intensos, me gustaría contar un poco de ellos, todo empieza con la rutina que hago siempre como hoy, tomando el mismo camino para mi trabajo, salía un poco tarde, pues me recuperaba de un malestar, recién podía ir un poco tranquilo al trabajo, aunque temeroso, porque aun esperaba los resultados de todos los tratamientos usados para mi malestar que se me había complicado, cuando semanas atrás ya había superado su primera etapa, aun me resta un mes de tratamiento.

Llegar y pasar otra noche de insomnio, buscando la mejor forma para vencerla, me dio por vencido, decido escribir en la computadora, afición que tenía olvidada, pero que en los últimos días quise recuperar este hábito, tenía esta necesidad, una voz me decía:”Es ahora o nunca”, uno nunca sabe, ni tiene la vida comprada, por lo que estos días he tratado de no privarme de todo aquello que me gusta, aunque algunos gustos sean simples, siento últimamente que mi vida se esta volviendo simple, dejando atrás ese pasado tumultuoso y revoltoso, como lo vivido lunes atrás.

De pronto estaba allí sentado, escuchando como mi último pretendiente, le contaba a todos los presentes en la reunión de la terapia de los lunes, cada detalle de nuestra relación de casi tres semanas, describiendo como un ser obsesivo, que no quería que la relación terminara, capaz de hacer cualquier cosa para mantenerlo a mi lado, me describió como un chantajista, un posesivo, un ser vil, incluso la psicóloga que dirigía la terapia, le ayudaba con la historia y con las palabras, ¡Vaya descaro!, sentí como si me hubieran lanzado un baldazo de agua fría, estoy acostumbrado a diferente tipo de sorpresas, pero esto era nuevo para mi, decidí tomarlo con serenidad, no me altere, observe aquel tipo que él se incomodo, no se si sintiera cierto remordimiento, pero en verdad ya nada me importo, pude salir en pie, de aquella reunión aguante mis ganas de llorar, llegando a casa, en una breve charla con mi madre, pude soltar mis lagrimas, que me dieron cierta fortaleza, para borrar aquellos recuerdos en el micro.

Nos sentábamos en los asientos del final del micro, a escondidas nos tomábamos de la mano, quien iba a decir que me arriesgaría e intentar una relación con este chico que conocía tan poco tiempo, entre conversaciones en el Messenger, un par de citas, a pesar de que le dije que estaba intentado olvidar a alguien, en la cual yo quise hacer un avance, pero me había equivocado pues la otra persona solo esperaba una relación de mi amistad, me estaba resistiendo a tener una relación, de arriesgar otra vez, incluso iba a optar, por dejar de pensar en esas cosas, pero como aquel ingeniero que despertó en mi, esos sentimientos tantos tiernos.

Todos los lunes, después de esas famosas reuniones de lunes, donde lo conocí, me veía con el ingeniero, íbamos a la cochera donde dejaba su camioneta, solo conversamos, la primera vez yo hice mi avance, de intentar conocer su apartamento, pues él mismo había dicho que vivía solo, pero él dijo que quizás sería en otra oportunidad, la segunda vez que conversamos me percaté que eso sería una bonita amistad, después de varias conversaciones, mi mente voló, vinieron las dudas, quería obtener respuesta de él, le escribía al correo, él se ausento, cuando obtuve respuesta, no era lo que esperaba, traté de entenderlo, pero solo quedó tratar de olvidar la situación.

Tres meses, fue lo que dijo el doctor, tres meses de vida que me quedaban con el mal que tenía, me hablo de muchas instituciones que podía visitar, para informarme acerca de mi mal, como paliativo o alargar mas mi vida, ¡Que frías fueron sus palabras!, poco a poco fui venciendo el miedo, el temor y la vergüenza de ir a esas instituciones, di con una institución en la cual tenía reuniones con personas como yo, las reuniones eran todos los lunes, bueno quise intentar algo nuevo, me propuse a pensar que este mal no me iba a destruir y no pensaría nada mas que en mejorar, mas no en otras cosas.

Termine de escribir, revise mi calendario, faltaba poco para que cumplieran los tres meses, yo tenía ya dos noches sin dormir, esta sería la tercera noche, mi cuerpo se sentía cansado, aunque no lo sentía pesado, la última noche estuve luchando entre la vigilia, el sueño, seguir escribiendo, la luz de la computadora y la bulla del cumpleaños de mi vecino, esa noche dormí en el sofá de la sala, pero hoy mi cuerpo extrañaba mi cama, el olor de mi cuarto, hoy tengo la certeza que si podré dormir.

sábado, 11 de octubre de 2008

Insomnia




Hay muchas revistas, diarios y libros que le dan sugerencia de cómo solucionar el problema de no poder dormir o como algunos le llaman el insomnio, las recomendaciones van desde cambiar de posición para dormir o cambiar de sitio de dormir, como en mi caso que lo probé, porque es tan cómodo, dormir en un sofá deforme, vivir en una quinta con veinticuatro departamentos, en un suburbio, salir premiado, con el cumpleaños de tu vecino, probar pastillas, con receta, yo quería sobornar al boticario.

Opté por la mejor solución, la solución no solucionarlo, renuncie a ello, decidí aceptar el insomnio, experimentarlo, vivirlo, pero aprovecharlo y hacer lo que mas me gusta hacer y que no puedo hacerlo en mis horas de “despierto”, como estaba en mi casa, decidí escribir, dedicarme en mis noches de insomnio a esto, para volverme el gran escritor que sueño ser, para alcanzar la inmortalidad o morir en el intento.

Como gran escritor, me publicarán mis libros, daré entrevistas, estaré rodeado de luces, ¡la luz!, ¡la luz!, me molesta la luz, me molesta esa luz, (es la luz de la computadora a medianoche, el escritor donde escribo acerca de mi propia vida, mientras la vivo, pues no tengo que escribir. ¡Que original soy!). ¿Estaré soñando?

Llego a la etapa que tu mente te habla, y sigo odiando la luz, trato de cubrirme, protegerme, huir de ella, solo consigo perturbarme, ella logra colarse con cualquier parte, me dio por vencido me dejo llevar por ella y solo consigo tener un texto:

Me imagino pasar las horas, donde la noche ya casi no es noche, pero la mañana no es mañana, donde todo esta permitido, abro mi puerta abro, bajo mis escaleras, espero, respiro, observo, algunos peldaños antes de terminar el recorrido final, veo que la fiesta de mi vecino, esta en el final, este él casi solo, la música esta por terminar, se baja el volumen lentamente, él con su botella, su perdición, su maldición, quizás mi bendición para algo malicioso, me ve sentado, se acerca y pregunta: “¿Qué haces allí?”, le respondo:”Estoy esperando a alguien”, a pesar de su estado etílico se percata de mi vestimenta, de la hora y con cara de no entender exclama:”¿A quien?”, enfadado le digo:”A mis hermanos pues” y señalo arriba, el sigue con sus ojos mi mano derecho señalar el cielo, “¿Qué no sabe? soy un ángel. Hoy es la noche donde emprendo el vuelo”, suspiro y mirándolo a los ojos y acercando mi mano lentamente hacia su rostro pregunto:”Puedo tocarle”, el me escupe saliva y cerveza, “Tu no eres un ángel, lo que eres una mariposa, ¡¡Maricón de mierda!!”, su escupitajo quema mi cara, aguanto el dolor como los estoicos, he perdido algo de visión, estoy algo furioso, coloco mis manos en los barrotes, los fuerzo, a darme paso para salir, doblego un par mas y salgo, el borracho ha recuperado de pronto su sobriedad, me desnudo ante él, listo para dejar mi cuerpo mortal, y caigo al piso boca a bajo, de pronto tengo esas convulsiones, que ya había tenido mi niñez o adolescencia, ya estaba acostumbrado a ellas, al comienzo no comprendía, me llevaba a lugares extraños, lugares donde debía estar, lugares donde pertenecía, esas convulsiones provocan golpes en mi cuerpo mortal, rostro, brazos y piernas, el vecino deja caer su botella de cerveza, hay algo de sangre, las convulsiones paran, la cerveza llega hasta el cuerpo mortal, de mi espalda se salen alas, acompañado del mismo cuerpo renacido, aun me mantengo en el piso, tengo que acostumbrarme a este nuevo cuerpo. ¡Vaya bienvenida!, cemento, orín, sangre y cerveza, me pongo en pie, me sacudo un poco, el frío me incomoda pero me acostumbró a él, me acerco, compruebo con mis pies que hay vidrios en el piso, me inclino, toco los vidrios y recupero el estado normal de la botella con su contenido, termino de acercarme, le acerco la botella, la dejo en su mano, su mano roza la mía, decido tocarle el rostro, de pronto siento que es de nieve y que las yemas de mis dedos tienen calor humano, y llego mas allá, lo beso en los labios, que saben a carne humana, fluido humano, pero tiene un ingrediente indescriptible aliento humano y emprendo el vuelo, el vecino cae sentado con su botella, los pantalones mojados, la luz se apaga, la puerta se cierra detrás de el.

No se, porque cuando no puedo dormir, de pronto el sueño se apiada de mi y vuelvo, siempre soy un ángel en pleno vuelo.

jueves, 2 de octubre de 2008

La Tercera Noche




Es la tercera noche que no puedo dormir, extraño esa sensación, ya ni recuerdo como es, como es que se duerme, como se aprende, mi mente esta a mil por hora, esta noche son diferentes ideas a las anteriores, a veces son historias, a veces son ideas o planes para mi trabajo, decisiones que debo tomar en mi vida, preocupaciones, en las anteriores ocasiones eran mas preocupaciones, recordé la ocasión en que sufría de insomnio, un amigo me llevó a recorrer las calles del barrio y terminamos cerca del litoral de nuestra ciudad, a ver el mar, olerlo y escuchar su rumor, me dijo, que ese insomnio debía tener un motivo no podía ser irrazonable, cuando lo descubra podría dormir, esa noche, al llegar a casa, dormí, pero por cansancio, pero después de ese día no tarde en dar con la respuesta, era un viaje, un viaje que había suspendido durante varios años, lo peor que ese año lo volvería a suspender, estaba resentido conmigo mismo por no hacerlo, hasta ahora no lo hago, un viaje a la tierra de mi madre, a la casa de su comadre, mi madrina, que siempre me invita que vaya, ingrato hasta ahora no he ido, ahora no saben cuanto deseo ir, aunque sea en sueños.

Primer bostezo, como el grito del ángel en el fragor de la batalla, recuerdo dos dibujos, uno llamado Evangelion, habla del Apocalipsis, como Dios manda a sus ángeles a destruir la humanidad, para crear una raza nueva y pura, los humanos tratan de defenderse con la tecnología, atrapan al primer ángel, bautizado irónicamente Adán, usando su ADN, construyen robots, que los defenderán de los siguientes ataques, nunca llegue a ver el final, extraño dibujo japonés, habré visto algún capítulo que me dejo algo alucinado, porque me hizo recordar, cosas que había soñado, o pensado en silencio, hay otro que paso sin pena ni gloria en un canal de cable de puros animes, como el mencionado anteriormente, The Maxx, no entendí nunca el argumento del dibujo, era un submundo, o dos mundos paralelos, recuerdo dos personajes, The Maxx, algo monstruoso y deforme, la bella y joven chica, no será la Bella y la Bestia, ¡Vaya originalidad!, pero luego me equivoco, pues aparece algo en la trama que me rompe el esquema, la joven ha sido violado de niña, a su padre lo asesinaron, ahora el asesino anda detrás de ella, en un capitulo le ha mandado en una caja, una cabeza humana, hay otros personajes secundarios por ejemplo una amiga de la joven que se quiere suicidar y tiene conflictos con su padre, que de por si, el asesino no dudará en usarla para llegar a la joven, unos seres redondos sin ojos pero con boca, que un mundo son inofensivos y en el mundo paralelo pueden hacer daño, en el mundo paralelo la joven es niña creo que el mundo paralelo lo crea The Maxx.

Segundo grito de ángel, la batalla continua, trato de dejar los malos pensamientos, las preocupaciones atrás, sin embargo no dejo de pensar en el futuro, si esto sigue así no tendré futuro, imagino algunas ideas de cómo quisiera que fuera mi futuro cercano, en mi trabajo, una vida independiente, y en un futuro que no comprendo de donde sale, que si supero esta noche me volverá inmortal.

Tercer grito de ángel, la batalla se ha puesto dura, hay bulla, pero llega un momento, que uno se acostumbra a eso y se parece al silencio, como cuando el luchador se acostumbra al golpe, de pronto, me veo cubierto por un ligero manto, no se si es neblina, no logró reconocer ya, vivo entro el sueño y la realidad, me quiero dar por vencido, ya he batallado mucho, lucho con mi cuerpo, decido emprender el vuelo, algo que me gusta hacer mucho, decidí dejar de pensar.

Del Callao a MIraflores en Coaster



Hoy, como siempre tomó el camino de siempre para mi trabajo, salía un poco tarde, pues me recuperaba de un malestar, recién podía ir un poco tranquilo al trabajo, aunque temeroso, porque aun esperaba los resultados de todos los tratamientos usados para mi malestar, que se me había complicado, cuando semanas ya había superado su primera etapa, aun me resta un mes de tratamiento y con los problemas de las huelgas de los profesionales de salud.

Lo que me gusta siempre es el recorrido en el ómnibus, me gusta sentarme en el último sitio al lado derecho al lado de la ventanilla, a veces no esta libre pero como el viaje es largo, siempre se termina por desocuparse, es curioso hago el mismo trayecto, de regreso, por la noche, veo el otro lado del recorrido sentado en el mismo lugar, me imaginé, que sería ver el lado que veo de noche verlo por la mañana, y el lado que veo de mañana verlo por la noche, las percepciones del camino, de la gente, cambia, nada es igual en la noche como en la mañana.

Salgo del Callao, ciudad portuaria, algo convulsa, bullanguera, violenta, tiene su lado amable como diría el Chavo, a veces me olvido, en las mañanas, descansa como el borracho que se acabo con toda la bebida, y ya no molesta a nadie cuando duerme, es tranquilo y sereno, salgo por la Avenida Guardia Chalaca, la zona mas tranquila, pero he pasado y dejado atrás, mi quinta y mi cuadra, caracterizada, por los chismes y los pleitos,
Mientras uno mas se aleja de esa avenida, en el carro por supuesto, la cosa se sigue poniendo bonita, bueno por lo menos de este lado, vamos llegando al Ovalo de La Perla, conecta varias calles, y hay varios lugares conocidos del Callao, por una Avenida llamada El Colegio Nacional General Prado, para señoritas, algunos en mi colegio, les llamaban “Las Gallinas Ponedoras”, por molestar, por jugar con las iniciales, al costado el colegio mixto “Nacional” y la famosa Universidad Nacional del Callao – UNAC, ese nombre nunca se me olvidará de mi mente, nunca estudie allí, pise alguna vez sus aulas, cuando participe en alguno de los tantos concursos de matemática que me tenía acostumbrado participar por el colegio, esa universidad tiene historia, tiene fama por las historias que me han contado, es que todo lugar, tiene su historia y no solo por el nombre o por la fecha de fundación, tengo buenas fuentes, tengo algunas personas ligadas a mi, que han pasado, pertenecen y seguirán llevando en su corazón, el nombre de la Gran UNAC, en la Av. Juan Pablo Segundo, tenemos el Gobierno Regional de Bellavista, allí también hay una biblioteca, me había inscrito en un taller, todos los domingos de 9 a 11 a.m., asistía al taller, pero al final creo que lo dejaré, no por falta de ánimos ni falta de expectativas, simplemente quiero tomar más descanso y dejar de llenarme de actividades, por otro lado esta el famoso Pozo, donde empieza la Avenida José Gálvez, donde empieza el movimiento, se oye el rumor del mar y me hace recordar el lugar que minutos atrás.

Volviendo a mi trayecto, me dejé divagar, paso por la hermosa Bellavista, porque negarlo, tiene lo suyo, respecto a los diferentes distritos del Callao, no le envidiaría nada a La Punta, zona balnearia del Callao, un día me sentí algo ofendido, cuando en mis épocas universitarias, se me pregunto:”¿De dónde eres?” y yo respondía:”Del Callao”, la otra persona decía:”La Punta”, indignado le recalcaba:”CALLAO”, es que La Punta no es el Callao, con el perdón de mis amigos los punteños, que los quiero, los aprecio, buenísimas personas, buenísima vista, y tienen el mar a su disposición, pero cada distrito tiene lo suyo, y porque uno resalte, no puede ser mejor que los demás distritos, sigamos en la ruta que estoy de tarde, empieza la Avenida La Marina, donde empieza el movimiento, el famoso distrito de San Miguel, en Bellavista, las calles un poco desiertas, pero en San Miguel no, cruzamos la Avenida Faucett, es un placer para la vista, rostros, manos, cuerpos, zapatos, camisas, corbatas, sacos, ternos, tacos, anteojos, u algún otro detalle extravagante que me hace reír, sorprenderme o envidiar, cruzó la Avenida Universitaria, y como que da ganas de no hablar que hay por allí, da ganas de dormir o de que toda esa parte sea un terreno baldío, cruzando la Avenida Sucre, luego viene el puente, es todo un placer cruzarlo, desde la subida hasta la bajada, me hace recordar muchas cosas, desde el recuerdo de un juego mecánico hasta la llegada a un orgasmo, pero hay algo que pasa en la cúspide, hay un lugar de velan gente, a militares suponga, no me imagino que me velan, a la luz del día, con la bulla de los carros y micros, mientras algunos imaginan que cruzando un puente pueden traerle a este recuerdos eróticos, terminando llegamos al solemne Hospital Militar, la Avenida Faustino Sánchez Carrión, llegamos luego a la Avenida Pershing, su supermercado Metro, sus edificios, un lugar, que yo le llamo la plaza de las Banderas, el Hotel Melia, todo formal, hasta llegar a la Avenida Javier Prado, tráfico atroz, sobre todo en las horas puntas, hora donde salen todos los trabajadores de oficina van a sus centros de labores, donde las movilidades de los colegios mas caros, llevan presurosos, a sus jóvenes clientes, hay de todos en esa fauna cruzando esa selva de cemento, los chóferes se alteran, a pesar de existir pocas combis, famosas por los pequeñas, por los peligrosas, el mismo espíritu batallador existe en el tránsito en cualquier conductor, en la casi tranquila Javier Prado, se puede ver que algunos pasajeros prefieren bajarse para caminar incluso correr al trabajo, me divierto observando eso, a veces cuando debido al tráfico nos detenemos, alguno no se dan cuenta, porque para entonces están más dormidos que La Bella Durmiente que ni un beso los despierten, otros están que recuerdan la madre del chofer, del policía de tránsito, porque llegarán tarde al trabajo, y estamos nosotros los de perfil bajo como yo, que solo nos dedicamos a observar por lo ventanilla, veo personajes curiosos como aquella extraña mujer, siempre tengo el lugar, no se porque, sea que yo vaya temprano, sea que yo vaya tarde , a mi hora establecida hay cierta sincronización, y allí esta, a veces de sastre, a veces algo informal. A veces como un personaje de Maitena, humorista y caricaturista argentina que lei (en libros piratas), que admiro y recomiendo, con el pelo tenido de un rojo intenso, con unos audífonos ni muy grandes ni muy pequeños adecuados, su forma de caminar, es una mujer con actitud, no dejo de admirarla, me gusta verla, hasta el carro, avanza se pierde el ensueño, queda el recuerdo de algunas mujeres que son tan expertas en el maquillaje al paso en el carro, porque pueda ser que el carro se mueva a mil por hora pero ellas, manejan con habilidad sin igual sus herramientas de belleza y quedan regias, para llegar al trabajo, para conquistar al jefe, subir de cargo o quizás al su esposo ideal

Entramos a Camino Real, atrás quedaron la publicidad en la pared de la Javier Prado que hablaba de las mujeres del lugar, paso por un antiguo trabajo que realice Telemarketing, atrás queda el tráfico, la tensión, el camino es llano, tranquilo y apacible, como el campo del El Golf. Pasamos la Av. Pezet, pasamos la Felipe Pardo y Aliaga, con una imitación de la piedra Sawyte. Solo queda seguir disfrutando la vista con las tiendas de la Av. Conquistadores, su gente, tan bonita, porque no pasan están cosas en las noticias, en vez de muertes, violaciones, paros y huelgas, eso debió pasar también la Sra. Laura Bozzo, mostrar a la gente bonita de Perú., el Ovalo Gutiérrez, con el Arcángel Miguel Ángel, con su escudo y espada, rodeado de su Fridays, de Mc Donalds, de su librería CRISOL, de sus cafeterías, de su cine CINERAMA, empieza la Avenida Comandante Espinar, mi paradero final, escueto, sin gracia, llego con rapidez, nos detenemos un momento en Angamos porque hay un semáforo, pero nunca pasa nada fuera de lo común, un semáforo más antes de bajar a la siguiente cuadra, paso de ser pasajero a ser peatón, llego a Miraflores.

El imperio de los sentidos





Se me pide que describa el lugar donde vivo, voy intentarlo a través de las posesiones que tengo, en las que siempre busco estimular mis sentidos, tengo una radio, que se encuentra en la sala, necesaria para estimular el sentido del oído con buena música, como hoy que puse el radio Filarmonía con música japonesa para recordar a Haruo, mi ex pareja, la acompaña un televisor, una mesa, cuatros sillas quizás cuando quiera invitar a unos amigos a comer a veces no me gusta estar solo, un par de muebles, una mesa de bronce, dos pequeñas mesas redondas a sus costados, ayer use incienso en toda la casa, para ambientar mis espacios, en el patio, la cocina, la sala, el baño y mi habitación.

Tengo muchas revistas que me gusta ver y recrear la vista, buscar ideas para escribir, también tengo muchos libros, de todo tipo como Maitena, humorista y caricaturista argentina, todo esto se encuentra en mi habitación.

Tengo una cama, en invierno uso una colcha que cuando escribo me cubro la zona media hacia abajo, sobre todo mis pies, porque me gusta tenerlos descalzos.

Para no andar desconectado del mundo tengo mi celular a la mano, me gustaría una extensión del teléfono, para no andar corriendo de mi cuarto a la sala, para contestar.

Háblame de ti, cuéntameeee de tu vidaaa…




Aun no se que nombre usar, un nombre asiático como Kintaro, pues mi ultima pareja es de origen japonés, y me gusto mucho ese nombre de un anime que había visto, que lo recomiendo se llama Goleen Boy, o llamarme Jacques, es tan francés, europeo, artístico, y yo, señores y señoras, me siento todo un artista, me siento escritor detrás de estas líneas anónimas, pues contare las aventuras y desventuras de este humilde, trabajador, independiente, gay que vive solo y tiene que hacerle frente a la vida, enfrentando algunos prejuicios de la Lima, pacata, hipócrita, a veces bondadosa, a veces fingida.

Mi ocupación aun sin definir, he hecho muchas cosas, incluso he tenido estudios universitarios sin concluir, he hecho ventas, directas como por teléfono, he pasado por el rubro de educación y ahora estoy de cronista de propia vida.

¿Dónde vivo? Igual podría venir del Callao, como de Tokio, soñaba antes con vivir en San Miguel, pero no me gusta su clima, porque las noches son muy frías, me gusta mucho el Centro de Lima, lo frecuento mucho, pero creo que me quedo en Miraflores por ahora.

¿Como soy? Tengo el pelo negro desordenado, ojos a veces hundidos, a veces saltones, siempre grandes para observarlo todo, a veces ojerosos, de lo mucho que leo, nariz normal, labios algo resecos, alto delgado y trigueño.

¿ Qué es Vivir Solo ?



Una idea, un concepto, un título para un blog o un título para un boletín

Vivir solo, significa tener que hacerse cargo de las responsabilidades de una casa como las compras de la casa como el papel higiénico y no olvidarse de ello, porque una vez cuando estaba en el baño, me di cuenta que olvide comprar papel higiénico, tampoco había comprado periódico, y no tiene el celular a la mano, para llamar a un amigo que me hubiera auxiliado, me tuve que inventar una salida de emergencia, que algún día les contaré.

Vivir solo, es soñar una vida que no tienes.

Vivir solo, es tenerlo todo y no haber pagado nada.

Vivir solo, es poder sacarte la queratina de los oídos tirarle al piso, sin que haya hay alguien que se moleste, Vivir solo, es estar desnudo en tu casa sin que a nadie le pueda escandalizar.

Como ganar mucho dinero sin hacer mucho esfuerzo, de eso se trata Vivir Solo.

Hacerte lo que te plazca como masturbarte, eso es Vivir solo.

Vivir solo, es poder llevar alguien a casa y si te apetece lo puedes devolver por el mismo camino de donde lo trajiste.